miércoles, 26 de agosto de 2009

Nuestra casa, nuestro mundo











Hoy quiero hablar de mi casa. Su construcción data de finales del siglo XIX. En un principio, sólo tenía dos habitaciones y un salón comedor con una chimenea, en dónde ponian al calor del fuego "los pucheros" como antiguamente se denominaba a los utensilios de coninar, para que así, al fuego lento de las brasas se fuera cocinando la comida. Por el baño no me pregunteis, sin agua que estaban imaginación no les podía faltar!!!!.









A pesar de ser casa pequeñas, vivian en ellas mucha gente, cada familia tenía una habitación, cocinaban en la chimenea y hacian vida en común en el salón alrededor de la chimenea.






Después con el éxodo masivo a las ciudades se quedaron muchas vacias y abandonadas como fué el caso de la mia. Entonces el ayuntamiento decidió que las que estaban en esta situación saldrian a subasta para así intentar que volvieran a ser habitadas. Mi padre la compró por la asombrosa cantidad de 3650 pesetas de los años 70!!!!!!!!! inimaginable hoy en dia verdad?






La reformó y la tuvo alquilada durante varios años. Hasta que llegamos nosotros y la hicimos nuestra. A lo largo de estos 20 años se ha ido transformando en una espléndida construcción de dos plantas, respetando siempre todos los elementos antiguos que la caracterizan como los preciosos techos de madera y la vieja chimenea, hoy revestida de mármol.






Ampliándola a mededia que iba creciendo la familia y cuidando y mimando esas piedras que tenemos en el patio, piedras que forman parte del castillo, sobre cuya ladera están asentadas muchas de las casas que por la zona hay.






Una casa que permaneció intacta al ataque de "los aparatos" como se les denominaba a los aviones bombarderos durante la guerra civil, que lanzaban sus espantosas cargas derribando muchas . Los vecinos de la calle al sonido de las alarmas se refugiaban en la cueva que hay en casa, hasta que pasaba el peligro, eso me lo contaba muchas veces mi abuela, la cual vivió siempre en esta calle al lado de mi casa.






AL estar asentadas en la misma ladera del castillo, se ganaban metros a base de barrenas y martillos, y así poco a poco se picaban las piedras hasta dónde se podía y por eso los patios son pequeños pero muy característicos y hay casas que como la mia tienen cuevas de esas, en donde siempre hace la misma temperatura, en invierno calorcito y en verano fresco.






Mi casa es una casa vivida, es una casa con mucha solera, historia y en dónde he vivido y espero seguir viviendo mucho tiempo, los mejores momentos de mi vida.









La hemos vivido desde el primer dia que entramos a arreglarla, a decorarla, nuestra boda, reuinones con amigos en ese patio en verano, alrededor de la chimenea en invierno, ha visto a mis hijos nacer, crecer, momentos peores como en todas partes, pero esos ahora no quiero recordarlos.






Tiene mucha historia, mucha vida vivida, no sólo por nosotros, sino por toda la gente que la habitó anteriormente y cada uno de ellos dejó su huella.



Ahora es nuestra casa, huele a nosotros, estamos fundidos en ella, no sé cómo explicarlo!!!. Pudimos comprar una nueva, pero optamos por hacerla nuestra, a nuestro gusto, eligiendo cada uno de los detalles hasta llegar a hacerla tal y como está ahora.






"Nuestra y vivida, muy vivida, os lo aseguro. En cada pared, en cada cuadro, en cada estancia, en cada rincón hay algo que contar, hay una historia, HAY VIDA!!!".
Lo siento soy un desastre para lo de las fotos!!!!!!!!
La mercedora se la subió el jefe a la terraza por el calor! lo siento, no la veis pero os aseguro que está jajajaajajaj.

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