sábado, 2 de enero de 2010

YA VIENEN LOS REYES MAGOS



Mientras que la Nochebuena es una noche para pasar en familia y la Nochevieja es propio salir a celebrar el fin del Año, la Noche de Reyes es la más mágica del año. No hay nada comparable a las caritas ilusinadas de los niños al ver a sus Majestades. Al coger los caramelos que lanzan, al mirar como les entregan sus cartas.

Son tantos los recuerdos que tengo de mi niñez!, con 8 años participé en una cabalgata vestida de mayorette, me acuerdo como si lo estuviera viviendo ahora mismo, ahí con mi minifalda, y mis botas altas, con la vara haciendo malabarismos jajajajaj

Otro año mi padre hizo todo lo imposible por subir a la carroza de Melchor a mi hermano, 6 años más pequeño que yo y lo consiguió, nunca se me olvidará como con su media lengua le decía que quería un triciclo.

Nosotros pedíamos, luego los Reyes como buenos sabios que eran traian lo que podian y mas falta hacia, eran otros tiempos, pero siempre venian ricos como yo decía, un año una bicicleta, otro año una máquina de escribir "lettera25" de las más modernas eh!, una muñeca pequeña con 3 vestiditos, ese moises tan precioso que nunca olvidaré, la cocinita que todos los 5 de enero por la noche y bajo amenazas limpiaba para que la vieran limpita y me dejaran los regalos... regalos que pocas veces eran los que pedíamos pero que nos hacían una ilusión tremenda. Y nunca faltaban los T.B.O., los libros infantiles, cuadernillos para colorear.

Desde que llegaron los niños, no hemos faltado ni un sólo año a esa cita, pasar un largo rato aguantando colas para hacerles la típica foto, ir recogiendo los caramelos por las calles, ver como los guardaban en sus bolsitas, preparar todo el ritual de zapatos, comida para los camellos, vasitos de licor para sus Majestades...Los nervios propios de niños que no se pueden dormir y a los cuales les encantaba que les contase anécdotas de esas noches cuando yo era pequeña, y así se dormian, como me gusta hacer todo eso!. Conforme iban creciendo y la inocencia se perdía me entristecía porque ya se viven de otra manera aunque sin perder el encanto, pero es diferente claro. Ahora de nuevo con la peque hemos vuelto a todo eso. Este año está viviéndolo todo más intensamente.

Algunos años costaba un trabajito aguantarlos en las camas... vaya madrugones nos hemos pegado, yo siempre les decía que mientras antes se despertaran y abrieran los regalos antes se acababa la mágia y las sorpresas, que merecia la pena vivir el momento ese en el que estás acostadito/a, pensando: que me habrán traido?, que ese ratito es mágico, que lo alargaran un poquito y así todo duraría más. No me digais que ese momento no es mágico!

Que nunca desaparezca la ilusión de los REYES MAGOS!

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