lunes, 8 de noviembre de 2010

ALGUNAS DE MIS COSAS

Desde siempre me han fascinado todas las cosas antiguas. Las pocas que tengo son todas valiosísimas a nivel sentimental. Voy a hacer un repaso a algunas.
Esta es una plancha de hierro de hace un siglo, se ponía a calentar encima de la chimenea de carbón. Mi abuela la usó, la coian con agarradores echos de trapos para que no quemara y pesar pesaba lo suyo, ahora sirve de sujetalibros.
Este molinillo de café es el que desde pequeña vi en casa. Se compraba el café en grano y mi madre me lo daba para que me entretuviera moliéndolo. Decir que me han propuesto pintármelo en manualidades pero he preferido dejarlo así tal cual estaba en casa. Así cuando lo miro recuerdo aquellas tardes moliendo café.
Y qué decir de "mi cuna"?, si, es la que me hizo mi padre cuando nací, ya algo retocada porque los años no perdonan. La usamos yo, mi hermano y después mis 3 hijos. Mi madre me contaba que hasta después de nacer no la terminó, por aquello de " hasta ver si nace" que se decía antes. Y no creais, esta aguanta para cuando vengan los nietos!!!!
La cómoda que veis, la encontré en la calle, puesta en una puerta a la espera de recogerla la basura. Es impresionante el poderío que se le intuye al verla, es fuerte, tiene una madera antiquísima, y robusta. Le compramos una plancha de marmol y me la restauraron mi padre y mi hermano. Por aquellos dias tenían allí en la carpinteria el paso del Nazareno y de lo sobrante de este le colocaron esas columnas que veis en los laterales. El jarro y la palangana de encima son de mi abuela materna.
Este espejo estaba ya en la casa cuando la compró mi padre, por lo que también es de hace mucho.
Mesita de noche restaurada y barnizada de hace algunos añitos también jajajaj
Repisitas de adorno hechas de marquetería, en un principio tenian un espejito pero ya no. Los años no perdonan.
Con esta cesta iban las mujeres de mi familia a lavar al arroyo cuando ni agua había en las casas, y menos una lavadora. Se lo ponían encima de a cabeza apoyado en una especie de almohadilla e iban por todo el camino manteniendo el equilibrio. Y ahora nos quejamos!, así estan muchas mujeres de entonces, una salud de hierro de comer sano pero la espalda y cervicales fsatidiadas de por vida.
Máquina de coser de las de pedales, característica del siglo XX. También restaurada, cose perfectamente, el problema es... que no sé!. Pero de adorno queda muy chuli.
Esta foto si que guarda muchos sentimientos. El cántaro es el que mi madre desdepequeña usaba para ir a por agua a la fuente más cercana a donde vivia. Decir que al no haber agua en el pueblo, la gente la cogía de fuentes estratégicamente puestas en el pueblo. Cada una iba a la que mas cerca le pillaba y eso de guardar cola en tiempos de postguerra era de lo más arriesgado, los municipales estaban al acecho y se cebaban a dar palos a quien intentaba colarse. Está gastada la base del lado que arrastraba al cogerlo una vez lleno contra el pollete de la fuente, para tomar impulso y ponérselo encima de la cabeza
Y el ramo de flores que tiene es el que me regaló el jefe el dia que nacío la peque. Que le voy a hacer! soy así de tonta, no quería tirarlo y al final se ha quedado como disecado como una pasa.
Este recibidor lo dejaron en la carpintería, la dueña no le sacaba ya utilidad y me lo traje ya restaurado.
Mis 3 joyas de peques con 3 joyas de cuadros, del año de la pera.
La barra de la cortina es también antigua y las cortinas no os imaginais de que son!. De un juego de sábanas antiguas para las camas altas de entonces, de hilo. Pensé que para tenerlas guardadas y nodarles uso, mejor era reciclarlas en unas magníficas cortinas. Tienen encaje de bolillo arriba y dos tiras abajo.
Detalle del encaje en la parte baja de las cortinas.
Y eso es todo, espero que os haya gustado.





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