Estas dos toallas con toda su historia estan recien sacaditas del fondo de la vida y voy a hacer todo lo posible para devolverles ese esplendor que en su dia tuvieron. Me encanta todo lo antiguo y más si tienen un valor sentimental.
Fueron bordadas a mano, me imagino a su propietaria, esta mujer que tuvo 11 hijos, si señor! jovencita ella, a media luz de un candil dejándose los ojos para que lo que hacian sus manos traspasara los siglos, con la ilusión propia de una joven casadera de su tiempo.
Luego la vida hizo el resto......






2 comentarios:
Afri ,que maravilla,esas cositas tuyas tan antiguas que con tanto mimo nos enseñas,son todo un tesoro,y con mucho sentimiento,es precioso.
Un beso muy fuerte.
menchu_
Ver estas imágenes me ha hecho recordar las sabanas de novia de mi madre que yo guardo en el fondo de un cajón, ¿cómo no?, por miedo a que se estropeen… ¡eso sí!, como es tradición, son las que yo utilicé también en mi noche de bodas y ahora mismo ¡siento ganas de destaparlas!
No sé lo qué tienen esas cosas “de toda la vida” que tanto nos atraen. El tiempo queda grabado por ellas como si permaneciese intacto y, sin embargo, si los objetos pudieran hablar ¡cuántas cosas nos enseñarían!.
Cuida de esas joyas de incalculable valor.
Un fuerte abrazo
Velvetina
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