miércoles, 4 de enero de 2012

LA NOCHE MÁS MÁGICA DEL AÑO


Si hay una noche mágica en el año es esta, la de hoy. Ya he explicado todo lo que significa para mi desde pequeña y como lo viví año tras año.
Esta vez voy a dedicar esta entrada a mi Rey Mago particular, a mi padre.
El desde su silencio, desde su "yo no sé nada, ni hago nada" era en casa el que más intensamente vivia esta noche y el que más se implicaba en todo, pero eso si, desde el mas silencioso secreto.
Mi madre ya desde dias antes compraba los regalos "más útiles" como buena madre que se precie, preocupada de que no faltasen calcetines, ropa interior, un secador para el pelo, unos guantes nuevos, etc... pero los juguetes!... jajjajaja eso era cosa del Rey Mago!
Salía ya por la tarde después de terminada la jornada laboral, se daba una vueltecita por el pueblo, echaba un ratillo con los amigos tomando una copa y a la vuelta se paraba en la única tienda de juguetes que había y que a esas horas ya estaba todo algo más tranquilo y le decía a su dueño-amigo: Julito, a ver que tienes por ahí para los crios!. Bicicletas, muñecas, Nancy, entre ellas un año cayó una, balones, mi Lettera-25 que tanta ilusión me hizo, pequeños electrodomésticos para mi madre, molinillos de café, picadoraMoulinex, de las primeras que salieron por entonces, el triciclo amarillo de mi hermano, un juego de herramientas de carpintero que hace pocos dias he vuelto a ver por TC, en fin, así año tras año ejerciendo ese trabajo tan mágico y con una gran ilusión.
Llegaba cuando nosotros ya estábamos acostados, esa noche habia que acostarse antes.... ya se sabe, la mágica repartición de juguetes empieza pronto, es mucho el trabajo de estos Reyes para una noche sólo y hay que empezar pronto.
Alguna vez que otra a medio dormir oíamos "ruidos"...a la debida edad descubrimos que era ÉL. Lo más pesado y complicado de subir por las escaleras lo dejaba abajo y por la mañana después de abrir los paquetes que nos habian dejado en casa, salíamos corriendo a abrir la puerta del piso y mirar a ver qué habían dejado abajo en las escaleras, ahí era cuando mi Rey Mago sonreía para si mismo y se sentía todo un Rey, Mi Rey MAGO!.
Así año trás año, el único que no ejerció como tal fué el último que pasé allí: tenía otro trabajo mucho más importante y gratificante que hacer al dia siguiente: LLEVARME AL ALTAR EL DIA 7 DE ENERO DE 1989.
GRACIAS REY MAGO!
Pd: una mención especial a ese juguetero tan emblemático en mi pueblo, que este año nos dejó y que fué todo un símbolo, que nos hizo tan felices año tras año a todos los niños de mi pueblo al asomarnos a su escaparate y soñar.