miércoles, 19 de diciembre de 2012

GANANDO BATALLAS!

Cuando una mirada aterra... un simple gesto te derrumba y un miedo se te agarra al alma. Tu mundo se tambalea y tu no puedes hacer nada, sólo quedarte mirando e intentar buscar soluciones.Cualquier gesto de esos lo malinterpretas, el miedo es muy malo. Es sorprendente lo que se puede llegar a sentir ante la incertidumbre. Esa palabra que como una amiga decía hace poco,es imposible a veces soportarla y a la vez fantástico poder sentirla para, al salir de ella, valorar de otra manera lo que hasta hace poco creias se te iba entre los dedos. Así me he sentido en los casi dos últimos meses. Hoy caí exhausta ante ella y descubrí que era más fuerte de lo que creía. Todo este tiempo temiendo el instante y sudando o con escalofríos al imaginarme ante ese momento, esa espera, ese pronóstico... Hoy salí de la pesadilla triunfante!, recé lo que sé y más, supliqué y rogué. Nunca he estado tan cerca del abismo de poder perder una de las mitades de las que provenimos, nunca. Gracias a Dios todo ha quedado en eso, un sobresalto, una incertidumbre, un temor, una flaqueza psíquica insoportable,o eso creía yo,porque justo antes me crecí como nunca pensé que lo haría, me volví peleona por él, por si era necesario comenzar esa pelea que por fin sé que no es la nuestra, que la palabra maldita pasó de largo y aquí estamos y aquí seguimos. De todo esto se sacan unas ganas tremendas de comerte la vida, de dar gracias por el aire que respiras, de valorar una sonrisa, cada instante y todo todo lo que nos rodea. Esa incertidumbre me ha llevado a este punto en el que me encuentro,ahora sé que crezco y crezco cuando hace falta. Ahora sé que ese gesto aterrador no lo era tanto y que solo el miedo me hizo verlo así. Mi padre está bién, no tiene nada,es lo único que ahora mismo me importa.