domingo, 24 de febrero de 2013

De dias soleados a huracanes!

No recuerdo días tan largos. Miro atrás y haciendo un recorrido por mi vida me veo con un ramo diciendo si quiero y rodeada de mucha gente, Feliz en mayúsculas. Días ligeros,  con energías, con mucho tiempo para todo. Descubriendo que la vida es distinta a hacia unos meses y me gusta, vaya si me gusta. Al poco me veo con un peque, llorón y mio. Aún no soy muy consciente de todo pero aprendo deprisa.
Supongo que en su momento sentiría muchas emociones agobiantes, creo que si, era todo tan nuevo... pero retrocedo y solo encuentro días ligeros como antes he dicho. Días que se pasaban sin apenas darme cuenta, todo iba sobre ruedas. Mi vida era mía y controlaba...la seguía, iba a su mismo compás...
Cinco años pasan y ahora veo una mujer empujando un carrito al cual va agarrado un niño de casi cinco años, travieso, nerviosillo pero loco de contento porque tendrá en poco un nuevo compañero de juegos, un trastito que es totalmente distinto, tranquilito, dormilón y que crece demasiado rápido. Me hubiera gustado tanto parar el tiempo... Todavía iba al mismo compás de la vida, me dejaba arrastrar, me la comía, la seguía y me seguía, controlaba...Cuando me acuesto todas las noches, revivo ese momento en el que los tenía ya dormiditos a los dos y pensaba: que bueno, ahora los tengo aquí, protegidos del mundo y de todo y entraba en el dulce sueño tan Feliz!
Pasan diez años y deseaba tanto hacerles un regalo...que vivieran juntos la experiencia de un nuevo bebé en casa, el olor a colonía de bebés, bibes y chupetes, pañales...y deseaba tanto una niña que nos lanzamos a la piscina sin saber y resultó que había agua y acertamos. Allí estaba ella regordeta y con unos ojitos muy curiosos. Disfrutamos tanto todos!...
Pero la vida seguía, comenzó poco a poco sin darme cuenta la cuesta arriba y no por el mucho trabajo, que era realmente agotador. No sé en que preciso momento esta me pegó el empujón y me echó a un lado, me salí de la via, así de sencillo. La llegada de esta peque me rejuveneció, sentí la agradable sensación de que aún tenía la suficiente juventud para haber traido vida de nuevo. Pero por otro lado miraba y veía que la vida seguía y yo no podía alcanzarla, se me escapaba, corría y ya no podía. 
Ya no tenía tres niños, noooooo, tenía un casi adulto, un adolescente y una peque de guarde, y todo los que esas etapas implicaban, para lo bueno y lo malo. Una red que me atrapaba y que no me dejaba desenredarme para poder seguir el ritmo que la vida iba marcando. 
Y yo allí mirando... ya no entendía de moda, la vida social era para nosotros ciencia ficción, salir era una utopía, mis padres se hacían mayores, empezaban a depender de mi mas que nunca. 
Pero dicen que cualquier cosa que se pueda empeorar lo hace y eso es lo que pasa hoy por hoy.
Toda una vida enseñando unos valores, ayudándoles a ser buenas personas, respeto, educación, moral y tantas, tantas cosas...
Un refrán dice: desde pequeños se van haciendo los arbolitos... jajajajaja si no viene un huracán y te los jod....
Ahora nos enfrentamos a ese huracán, habrá víctimas, lo sé, pero no vamos a permitir que todo lo ya hecho caiga por tierra así como así. Tenemos canas, arrugas, el cuerpo ha sufrido un gran cambio en todos los aspectos, las fuerzas mermadas, media vida dedicada a ellos, media vida vivida a medias solo por ellos.Nos hemos privado de muchos momentos para nosotros, no hemos sabido cultivar lo nuestro como debería haber sido. Dedicarnos unos dias de vez en cuando, desconectar para cargar pilas. Tenemos pánico al futuro y se nos nota con solo mirarnos. Pero estamos los dos y hay que remontar y seguir luchando. Él calla y no se desahoga, yo soy diferente, pero me tengo que contener, espero que sepa decir las palabras justas, mientras me mantendré al lado, las riendas son suyas, si las cogiera yo en este momento se desvocaría la fiera que llevo dentro. Seré una espectadora, solo pido que no haya mucho dolor, pero las cartas están puestas encima de la mesa. 
Por mucha ventaja que en estos años me haya sacado la vida, creo que aún la podemos alcanzar y darle otro bocado. Deseo con toda mi alma tener de nuevo dias ligeros de equipaje. Nunca dejaremos que se pisoteen unos valores para nosotros muy importantes. Las reglas son las reglas y si no se cumplen se rompe la baraja, eso dicen no?